Français       English             Bio-electromagnetismo : en el corazón de la Vida, cuando la Ciencia se junta con la Tradición... Métascience, Thérapie Quantique, www.ponsaty.com, www.ponsaty.eu, www.ponsaty.fr

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Bienvenido al sitio web de la Metaciencia, ciencia de conciencia
y de co-nacimiento con el campo del punto cero.


 

La Alquimia de la Vida

La terapia presentada en el marco de este sitio no es una obra de erudición.
Es el resultado de 25 años de investigación : me he entregado totalmente a esta búsqueda.
Gracias a numerosos estudios y sostenida por la fe, he desarrollado una estructura de verticalidad
que potencia mi cuerpo y mi energía en un modo cuántico.
Hoy, utilizo mi cerebro como vía válida de conocimiento.
Distintas etapas matriciales me ayudaron a elevar mi frecuencia vibratoria y conceptualizar
un nuevo referencial que actúa sobre la herencia vibratoria del hombre.

La Metaciencia se define como un instrumento de la Creación dirigida por las leyes de la vida.

Se sitúa dentro de una unidad fundamental, en un espacio de reconciliacíon en el que se equilibran
las fuerzas duales de la naturaleza.
La integración de este centro y de esta energía me permite crear una zona de polaridad neutra
entre mis dos hemisferios cerebrales.
Con mi voluntad, modifico mi estrucutura dinámica interna y reduzco mi conciencia a escala celular :
así abro mi inconciente (el inconciente es capaz de comunicar con el mundo cuántico,
donde todo es posible).

Utilizando el tacto, por mediación de mi mano puedo establecer una comunicación espontánea con las informaciones subyacentes de los pacientes (estas últimas quedan impresas en el campo energético correspondiente). Cada partícula cuántica graba el mundo bajo la forma de ondas y transporta imágenes del mundo en un modo holográfico, a un nivel muy profundo.

La creación de este espacio neutro en el corazón del cerebro me permite realizar una sintonización con el vacío cuántico.
Entonces puedo crear una super-radiación de mi glándula pineal gracias a la integración y la transmutación de las partículas subatómicas bajo la forma de ondas de color.
Tales ondas se transmiten al paciente con arreglo a lo que necesita su cuerpo.
Aumentando mi nivel de coherencia, canalizo la energía necesaria y restituyo el orden entre la partículas elementales de las células.
Las estructuras mentales y físicas de mi conciencia influyen pues en la reorganización del paciente.

El enfoque sistémico de esta terapia incluye una dimensión semántica : tiene sentido hasta el nivel espiritual.
Los conceptos de verdad-justicia, libertad-responsabilidad entre el paciente y yo son pues evidentes.

La metaciencia es un testimonio sobre la realidad del ser en su dimensión cuerpo-alma-mente,
dentro de la naturaleza que lo constituye.

Abre puertas de exploración y de conciencia sobre la realidad de los campos vibratorios que informan
todo lo que vive, del microcosmo hasta el macrocosmo, de la célula hasta el universo.

Pues nos propone descubrir las cualidades, las capacidades intrínsecas del hombre,
conectándose a sus orígenes , a su potencial de evolución y curación.


El Hombre entre Cielo y Tierra

La física moderna demuestra que la materia tal como la conocemos no existe, es , en realidad,
como lo decía Einstein, una forma condensada de energía. Tal energía, vibrando continuamente,
sería pues luz condensada.Vivimos entonces en un mundo que se compone de vibraciones y no de materia
en el sentido racional del término. De esta manera somos un conjunto de vibraciones.

El hombre y todos los seres vivos forman una misma energía dentro de un campo energético relacionado con el todo. Tal campo energético es el motor principal de nuestro ser y de nuestra conciencia, el principio y el fin de nuestra existencia.
En la relación entre nuestros cuerpos y el universo no existe la dualidad « yo »-« no-yo »,
sólo hay un campo energético subyacente. Las facultades más altas de nuestra mente proceden de este campo, el cual constituye la fuente de las informaciones que rigen el crecimiento de nuestros cuerpos. Es nuestro cerebro, nuestro corazón, nuestra memoria. En realidad, este campo es la matriz del mundo desde siempre.

Este nuevo concepto se acerca a las doctrinas de las tradiciones que distinguen distintos cuerpos superponiéndose y penetrándose mutuamente, cada uno de ellos más fino e impalpable que el precedente. Asimismo cada cuerpo tiene vibraciones cada vez más elevadas.

Según estas teorías el cuerpo físico sería la parte más densa entre otros cuerpos que nos pertenecen también pero sin que podamos darnos cuenta de ello ya que son invisibles.
Tales cuerpos se compondrían de partículas vibrando a niveles cada vez más elevados conforme « se alejan » de la materia. Es la lentitud de estas vibraciones que hace nuestro cuerpo visible.

Nuestro cuerpo se parece a los campos energéticos que lo constituyen. Un sistema de frecuencias lo rige.
Así, los fenómenos biológicos no son únicamente intercambios químicos. Forman parte de un equilibrio vibratorio que no para de evolucionar. Además, el estado natural de lo que vive parece ser el orden y un impulso hacia una coherencia más grande.

La teoría cuántica hace resaltar una unicidad fundamental del universo y demuestra que es imposible dividirlo en unidades más pequeñas que existen de manera independiente. Todo queda interconectado y la distribución de la información se hace tanto en el cuerpo como en el cosmos en un modo holográfico.

« El holograma es una imagen en tres dimensiones cuyas partes pueden restituir la misma imagen
que el holograma entero ».

Así pues este campo informativo contiene nuestra conciencia, nuestra identidad.
Su punto central se sitúa dentro del ADN, con una frecuencia muy elevada, la del campo del punto cero.
La distribución de la información en un modo holográfico justifica los numerosos enfoques terapeúticos
que consideran que el hombre entero está en cada parte de su cuerpo.
Así el vacío cuántico nos permite conservar una imagen del mundo físico dentro de nosotros.

Así el vacío cuántico nos permite conservar una imagen del mundo físico dentro de nosotros. Así, hoy, presenciamos una verdadera coherencia entre los enfoques tradicionales y los enfoques científicos modernos.
La verdad, la realidad son indivisibles. Ya no existe una guerra entre conocimientos contradictorios, sólo se penetran mutuamente conocimientos coherentes. Es la reconciliación entre el cerebro derecho y el cerebro izquierdo.


No hay dos mundos tangibles sino uno, el del vacío cuántico,
y la capacidad de la materia de organizarse con coherencia .


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